|
VIDA DIARIA
LA FIESTA DE LOS MUERTOS EN TABASCO
La ceremonia para celebrar la venida de las almas de los muertos inicia el 1 de noviembre en la iglesia local, rezando el rosario dedicado a las ánimas. Esta ceremonia la dirigen un rezandero y su ayudante, quienes se ubican junto a una mesa que hace las veces de altar. Mientras dura el rezo, los asistentes colocan velas encendidas en el piso y queman incienso
Una vez terminada la ofrenda dan inicio las oraciones, dirigidas por un rezandero y en las que participan únicamente los varones. A lo largo del rosario los niños salpican la ofrenda con agua bendita, se quema incienso y se revuelve el chorote con los agitadores. Cuando los rezos concluyen, el jefe de familia comparte sus alimentos y bebidas: primero con los rezanderos y después con todos los presentes. Ya que los presentes hayan probado del mismo plato, corta el pavo y sirve a cada uno de los comensales. Con lo que sobra prepara pequeños bultitos y los reparte entre parientes y amigos. Aunque hay comunidades chontales donde las mujeres tienen una participación más activa en las ceremonias del Día de Muertos, es casi una regla que permanezcan alejadas de la celebración e inclusive de los panteones, a donde se les prohibe asistir. Eso sí, cosa de vivos, son ellas quienes preparan los alimentos necesarios para la celebración. En algunas partes del Mundo Maya, el 30 de noviembre se lleva a cabo una última ceremonia comunal relacionada con la muerte. Dentro de los templos y mediante rezos y veladoras suele celebrarse la ida de las ánimas que, satisfechas con los ritos y las fiestas, se disponen a volver al más allá, a un descanso que durará hasta el siguiente mes de noviembre.
![]()
|